Durante las vacaciones, jóvenes de Ebolowa en el sur de Camerún, y de pueblos cercanos se reúnen para noches de baile que combinan entretenimiento, vida social y actividad económica.
Oksana era la hija menor de la familia Khunkheev, una familia buriata. En la escuela, sus compañeros se burlaban de su apellido y de su apariencia. Ahora, como diseñadora exitosa, todavía piensa en ese trauma.
Nunca se me había ocurrido documentar el folclore indígena tharu hasta que mi abuela partió de este mundo. Ahora que ya no está, añoro esas palabras de sabiduría que no tienen precio.